Que son los Plazos de Inversion
En toda inversión existe una relación básica que nos permite expresar la rentabilidad del negocio. Esta relación se denomina “Retorno sobre la Inversión”, y se abrevia “ROI” (Return Over Investment).
El ROI se calcula tomando en cuenta el monto de la inversión y el resultado final de la misma con relación a un período de tiempo dado.
Aquí pues, el elemento “tiempo” tiene un valor fundamental.
¿Por qué?
Veamos un ejemplo:
Supongamos que adquirimos una casa con el objetivo de “reciclarla” y luego venderla.
Nuestra inversión, incluyendo la compra del inmueble y los trabajos de refacción y restauración, fue de U$S 200.000
Finalmente, logramos vender la propiedad en U$S 400.000
Con estos datos, se podría afirmar que el ROI del negocio fue del 100%.
Sin embargo, falta aquí un dato esencial: el tiempo.
He dicho: “finalmente la casa se vendió”, pero ese “finalmente” no me dice mucho…
¿”Finalmente” significa a los 2 meses? ¿ó a los 10?
¿Al año quizá? ¿ó tuve que esperar 2 años para cerrar el trato?
El dato temporal es sumamente relevante aquí.
¿Por qué?
Bueno, evidentemente si logré vender la casa a los 2 meses de invertir el capital inicial, mi retorno sobre la inversión fue del 50% mensual (100% / 2 meses); pero si el negocio demoró 5 meses, mi ROI fue en realidad del 20% mensual.
Y si tuve la mala pata de tener que conservar la propiedad durante dos años antes de poder venderla en las condiciones esperadas, mi ROI fue tan bajo como el… ¡4,16% mensual!
Vemos pues la gran relevancia del tiempo transcurrido desde la inversión hasta el retorno del capital cuando de calcular el ROI se trata.
Si no tenemos muy en cuenta desde el principio este elemento crucial (el tiempo que posiblemente puede demorar un negocio) nos engañaremos a menudo al juzgar oportunidades de inversión, ya que a pesar de parecer excelentes al inicio terminarán rindiendo poco o nada debido a la erosión no prevista y no por eso menos implacable del paso del tiempo.
Muchas veces nos encontraremos con que un negocio que parece genial si se ejecuta en un mes, no lo es tanto si tarda 3 meses, y se convierte en un verdadero fiasco si no podemos salir de él antes de un año.
Siendo el factor tiempo tan importante para juzgar una inversión cualquiera, es normal asociar a toda inversión un plazo de tiempo en el que se considera razonablemente probable el retorno.
Así, las oportunidades de inversión suelen catalogarse en inversiones de corto, mediano y largo plazo, en relación directa con tiempo que nuestro capital de inversión deberá estar invertido, y por tanto, inmovilizado.
Si bien existen diferentes criterios a la hora de elegir en qué plazo invertir, y quienes cuentan con grandes sumas de dinero a menudo diversifican su cartera con inversiones a diferentes plazos; en general resultan más deseables la inversiones que permiten un rápido retorno, ya que no mantienen el capital inmovilizado durante mucho tiempo y por ende nos permiten participar de más oportunidades en la medida que éstas vayan apareciendo.
Participar de más oportunidades significa a menudo más rentabilidad y menos riesgo, ya que existe la posibilidad de compensar rápidamente las pérdidas ocasionadas por las inversiones fallidas con las ganancias de nuevas inversiones ganadoras.
Por lo demás, tener un capital inmovilizado durante un tiempo más o menos prolongado suele implicar la necesidad de contar con un capital extra para poder afrontar otros negocios y/o necesidades que se presenten durante el transcurso de este lapso de tiempo.
Es por eso que en general la inversión a mediano y largo plazo exige una mayor solvencia económica de parte del inversor, y montos de capital importantes.
Todo lo hasta aquí expuesto es totalmente válido y aplicable a cualquier tipo de inversión.
Pasemos ahora a analizar las inversiones bursátiles.
¿Existen también Plazos de Inversión en la Bolsa de Valores?
Sí, desde luego que existen.
Es útil recordar que la inversión en Bolsa es una inversión como cualquier otra, sólo que posee el valor agregado de contar con importantes ventajas:
- Se opera en un mercado totalmente normalizado, regulado y transparente.
- Todos los contratos están garantizados por el mercado.
- La liquidez está asegurada por los Market Makers (Hacedores de Mercado) los cual permite entrar o salir de una operacion en cuestión de segundos -algo impensable en otros mercados.
- La transparencia, efectividad y tecnología de los principales mercados del mundo permiten realizar inversiones en períodos de tiempo ultra-cortos, imposibles en otro tipo de inversiones (por ejemplo, el daytrading o el scalping).
Aunque el plazo efectivo de una inversión puede se muy variable, y será impuesto por el método de inversión que estemos aplicando, podemos definir cuatro plazos de inversión principales en Bolsa de Valores.
A menudo estos plazos son citados también bajo el nombre de “Marcos Temporales”.
Veamos:
Los 4 Marcos Temporales
- Largo Plazo: Se considera que una inversión es de largo plazo, cuando se espera que la misma llegue a su objetivo en un plazo mayor a 5 años. 10 y 20 años son plazos habituales de este tipo de inversiones.
- Mediano Plazo: Se considera que una inversión es de mediano plazo, cuando se espera que alcance su objetivo de ganancias en un período máximo de 5 años.
- Corto Plazo: Una inversión será de corto plazo, si se prevee un objetivo de ganancias en un periodo de, como máximo, 6 meses.
- DayTrading: Un operación intradía es aquella que llega a su objetivo durante el mismo día de su apertura.
Dentro de estos 4 Marcos temporales existen, claro está, muchas variantes.
Algunos ejemplos podrían ser el llamado Swimm Trading, que busca objetivos en períodos de tiempo menores a una semana; o el Scalping, que consiste en hacer operaciones que sólo permanecen abiertas unos pocos minutos.
Cada uno de éstos Marcos Temporales y sus correspondientes “estilos” de inversión tienen sus pros y sus contras.
Comments
Tell me what you're thinking...
and oh, if you want a pic to show with your comment, go get a gravatar!

